Cuando dos puestos con responsabilidades equivalentes tienen retribuciones distintas y la empresa no puede justificar esa diferencia con criterios objetivos y documentados, cualquier empleado o inspección puede poner en duda toda la política salarial.
Según Eurostat (2026), la brecha salarial de género por hora en España se sitúa en el 7.3%.
La valoración de puestos de trabajo (VPT) es el proceso que permite a una empresa determinar el valor relativo de cada puesto en función de sus funciones, responsabilidades y condiciones. Sin ella, las diferencias retributivas quedan expuestas ante la Inspección de Trabajo con sanciones que van hasta los 225.018€.
¿Qué es la valoración de un puesto de trabajo?
La valoración de puestos de trabajo (VPT) es el proceso que permite a una empresa determinar cuánto vale cada puesto en relación con los demás, en función de sus funciones, responsabilidades, condiciones y requisitos. El objetivo es asociar un valor objetivo a cada puesto para construir una estructura salarial coherente y justificable.
La VPT también define la estructura jerárquica de la organización: qué puestos tienen mayor peso, cómo se agrupan las funciones por áreas y qué relaciones de dependencia existen. Un organigrama empresarial actualizado es el punto de partida para visualizar esa estructura antes de iniciar la valoración.

Es importante distinguir la VPT del análisis de puestos. El análisis describe qué hace cada puesto: funciones, tareas, requisitos de formación. La VPT toma esa descripción como input y le asigna un valor relativo. Sin una descripción de puestos de trabajo actualizada, la valoración se construye sobre percepciones en lugar de datos.
Para qué sirve la valoración de puestos de trabajo
Una valoración de puestos de trabajo bien ejecutada va más allá de asignar un salario a cada puesto. Su impacto se extiende a cinco áreas de la organización:
- Estructura salarial objetiva. Establece el salario justo de cada puesto en función de su valor real dentro de la organización, eliminando las diferencias retributivas basadas en negociaciones individuales o inercias históricas.
- Equidad retributiva y cumplimiento normativo. Permite demostrar ante la Inspección de Trabajo y los representantes de los empleados que las diferencias salariales responden a criterios objetivos y no a discriminación por género u otros factores.
- Selección y captación de talento. Una estructura de puestos clara y valorada permite publicar ofertas con rangos salariales coherentes y evaluar candidatos contra un perfil con requisitos definidos, no contra suposiciones.
- Detección de áreas críticas. Identifica puestos sobredimensionados, duplicidades funcionales y roles cuya retribución no se corresponde con su peso real en la organización.
- Imagen corporativa. Las empresas con políticas retributivas transparentes y equitativas proyectan una imagen de empleador responsable que atrae talento y genera confianza en la plantilla.
Por qué es obligatoria: normativa española y europea
La valoración de puestos de trabajo ha pasado de ser una buena práctica de gestión a convertirse en una obligación legal con la introducción del RD 902/2020 en España y la Directiva Europea de Transparencia Salarial.
RD 902/2020 de igualdad retributiva
El Real Decreto 902/2020 exige la VPT como parte de la auditoría retributiva para todas las empresas con plan de igualdad (50 o más empleados). La valoración debe cumplir tres principios: adecuación (factores relacionados con la actividad real), totalidad (todas las condiciones del puesto) y objetividad (mecanismos verificables).
Si el promedio retributivo de un sexo supera al del otro en un 25% o más, la empresa debe incluir una justificación objetiva en el registro retributivo. Sin una VPT que demuestre que las diferencias responden al valor real de los puestos y no al género de quien los ocupa, esa justificación es indefendible ante la Inspección de Trabajo.
Directiva Europea de Transparencia Salarial 2023/970
La Directiva refuerza el principio de igual retribución por trabajo de igual valor y amplía las obligaciones con un modelo escalonado por tamaño de empresa. Las empresas de 250 o más empleados deberán publicar su primer informe de brecha salarial el 7 de junio de 2027.
La nueva ley europea introduce además la inversión de la carga de la prueba: ante una reclamación por discriminación salarial, es la empresa la que debe demostrar que no existe brecha injustificada. Si la brecha en una categoría supera el 5% y la empresa no la justifica ni la corrige en seis meses, se activa una auditoría retributiva conjunta con los representantes de los trabajadores.
Herramienta de VPT del Ministerio de Trabajo
El Ministerio de Trabajo y el Instituto de las Mujeres han publicado una herramienta oficial de valoración de puestos con perspectiva de género. Su uso es voluntario, pero cumplir con ella garantiza que la VPT se ajusta al procedimiento del RD 902/2020 y cubre los cuatro factores de valoración exigidos: naturaleza del trabajo, esfuerzo, responsabilidades y condiciones de trabajo.
9 Métodos de valoración de puestos de trabajo
Los métodos de valoración de puestos se agrupan en dos categorías: Cualitativos y cuantitativos.
Los cualitativos ordenan los puestos de forma global, sin descomponer en factores ni asignar puntuaciones numéricas. Los cuantitativos analizan cada puesto por factores, asignan valores medibles y generan una puntuación comparable entre puestos. Elegir uno u otro depende del tamaño de la empresa, la complejidad de su estructura de puestos y el nivel de objetividad que exige la normativa aplicable.
| Método | Tipo | Mejor para | Fortaleza | Limitación |
|---|---|---|---|---|
| Jerarquización | Cualitativo | Empresas <50 puestos | Sencillo, rápido | Subjetivo, sin criterios medibles |
| Clasificación por grados | Cualitativo | Administración pública | Categorías claras | Rígido, difícil de actualizar |
| Comparación por factores | Cuantitativo | Industria, manufactura | Preciso, descompone factores | Complejo de implementar |
| Puntos por factor | Cuantitativo | Medianas/grandes empresas | Objetivo, auditable, cumple RD 902 | Requiere diseño previo |
| Encasillamiento | Cualitativo | Pymes, reclasificaciones | Rápido en org. pequeñas | Poco granular |
| Hay Group | Cuantitativo | Multinacionales, directivos | Estándar internacional | Coste de consultoría alto |
| Mercer IPE | Cuantitativo | Corporaciones globales | Granular, compara globalmente | Requiere licencia Mercer |
| Korn Ferry | Cuantitativo | Foco en competencias | Conecta puesto con perfil | Complejidad implementación |
| Método de mercado | Mixto | Sectores con datos públicos | Alinea con competitividad externa | Ignora equidad interna |
1. Método de jerarquización
Ordena los puestos del más al menos importante mediante comparación global. Un comité evaluador decide el ranking sin descomponer en factores. Útil en empresas pequeñas con pocos puestos donde la estructura es sencilla. Su limitación: la valoración depende del juicio subjetivo del comité, sin criterios cuantificables ni auditables.
2. Método de clasificación por grados
Define categorías predeterminadas (directivos, mandos intermedios, técnicos, operarios) y asigna cada puesto al grado que mejor encaja con su nivel de responsabilidad. Habitual en administración pública y sector regulado. Su limitación: los grados son rígidos y los puestos complejos que combinan funciones de varios niveles no encajan en una sola categoría.
3. Método de comparación por factores
Descompone los puestos en factores (habilidad, esfuerzo, responsabilidad, condiciones) y compara cada factor con un puesto de referencia previamente valorado. Más preciso que los cualitativos porque cuantifica las diferencias entre puestos. Su limitación: la selección de puestos de referencia condiciona todo el resultado.
4. Método de puntos por factor
El más utilizado y el que mejor cumple los requisitos del RD 902/2020. Asigna puntos a cada factor (competencias, esfuerzo, responsabilidad, condiciones), pondera su peso relativo y calcula una puntuación total por puesto. Es analítico, objetivo y auditable. Su limitación: requiere un diseño previo riguroso de factores, grados y ponderaciones antes de iniciar la valoración.
5. Método de encasillamiento
Variante simplificada de la clasificación por grados. Los puestos se asignan a categorías preexistentes sin un análisis detallado de factores. Útil para reclasificaciones rápidas en pymes o como primera aproximación antes de aplicar un método más riguroso. Su limitación: carece de la granularidad y objetividad que exige el RD 902/2020.
6. Método Hay (Hay Group)
Evalúa los puestos en tres factores: competencia (know-how), solución de problemas (problem solving) y responsabilidad (accountability). Estándar internacional para posiciones directivas y mandos intermedios que permite benchmarking global entre empresas de distintos sectores y países. Su limitación: la metodología es propietaria y el coste de consultoría es alto.
7. Método Mercer IPE (International Position Evaluation)
Clasifica los puestos en 48 grados a partir de 5 factores: impacto, comunicación, innovación, conocimiento y riesgo. Usado por grandes corporaciones para comparar puestos entre filiales de distintos países con un estándar único. Su limitación: requiere licencia Mercer y un volumen mínimo de puestos para justificar la inversión.
8. Método Korn Ferry
Combina la valoración del puesto con el perfil competencial que requiere. Evalúa conocimientos, solución de problemas, responsabilidad y condiciones de trabajo, conectando la VPT con la gestión por competencias. Su limitación: la complejidad de implementación es alta y requiere acompañamiento especializado.
9. Método de mercado (market pricing)
Compara la retribución de cada puesto con datos salariales del mercado externo (encuestas salariales, informes de consultoras). Útil para garantizar competitividad salarial frente al sector. Su limitación: dos puestos con el mismo valor de mercado pueden tener responsabilidades muy distintas dentro de la empresa, por lo que por sí solo es insuficiente para garantizar la equidad interna.
Cómo implementar una valoración de puestos de trabajo paso a paso
Implementar una VPT que cumpla con el RD 902/2020 y la Directiva Europea requiere un proceso estructurado en seis pasos, desde la descripción de cada puesto hasta la construcción de bandas salariales y su revisión periódica.
1. Describir y analizar cada puesto de trabajo
Antes de valorar hay que describir. Cada puesto necesita una ficha con sus funciones principales, responsabilidades, requisitos de formación, competencias necesarias y condiciones de trabajo. Sin esta base documental, la valoración se construye sobre lo que cada responsable cree que hace su equipo, no sobre lo que realmente hace.
La descripción debe centrarse en el puesto, no en la persona que lo ocupa. Dos empleados pueden desempeñar el mismo puesto con rendimientos distintos, pero las funciones, requisitos y condiciones son las mismas para ambos. Esa es la información que alimenta la VPT.

Bizneo HR estructura cada puesto con fichas personalizadas dentro de un organigrama empresarial con subniveles ilimitados y un módulo de gestión por competencias que asigna las competencias requeridas a cada rol y define los niveles esperados, creando la base documental que la VPT necesita como punto de partida.
2. Elegir el método de valoración adecuado
La elección del método condiciona todo el proceso. El RD 902/2020 exige que las empresas con plan de igualdad utilicen un método analítico, objetivo y neutro al género. El método de puntos por factor cumple los tres requisitos.
Las empresas sin obligación de auditoría retributiva pueden empezar con métodos cualitativos como la jerarquización o la clasificación por grados. Pero conviene anticiparse: la Directiva Europea de Transparencia Salarial ya está en vigor y obligará a publicar informes de brecha salarial a las empresas de 250+ empleados desde junio de 2027 y a las de 100+ desde junio de 2031.
Optar desde el principio por un método cuantitativo con documentación auditable evita tener que repetir el proceso completo cuando la obligación de reporte alcance a la empresa.
3. Definir factores y ponderaciones
La Directiva Europea de Transparencia Salarial establece cuatro factores que todo sistema de VPT debe contemplar: competencias (formación, experiencia, aptitudes interpersonales), esfuerzo (desgaste físico, mental y fatiga psicológica), responsabilidad (económica, sobre personas, de organización) y condiciones de trabajo (entorno físico, factores psicosociales, riesgos laborales).
El error más común en esta fase es infravalorar factores asociados a puestos ocupados mayoritariamente por mujeres. Si el esfuerzo emocional de un puesto de atención al cliente se pondera menos que el esfuerzo físico de un puesto de almacén con responsabilidades equivalentes, la VPT puede considerarse discriminatoria ante una inspección.
4. Puntuar los puestos y calcular el valor relativo
Cada puesto se evalúa en los cuatro factores (competencias, esfuerzo, responsabilidad, condiciones), se le asigna un grado dentro de cada factor y se multiplica por la ponderación correspondiente. La suma de las puntuaciones ponderadas da el valor total del puesto.
Por ejemplo: si un puesto de coordinador de equipo obtiene 85 puntos en competencias (peso 40%), 60 en esfuerzo (peso 20%), 75 en responsabilidad (peso 30%) y 40 en condiciones (peso 10%), su puntuación total es 72,5.
5. Construir bandas salariales a partir de la valoración
La puntuación total de cada puesto se traduce en una banda salarial con tres referencias: mínimo, punto medio y máximo retributivo. Los puestos con puntuaciones similares se agrupan en la misma banda.
Si dos puestos con la misma puntuación tienen retribuciones distintas sin justificación objetiva, la empresa tiene un problema que la auditoría retributiva va a señalar. La Directiva Europea establece que si la brecha en una categoría supera el 5% y la empresa no la justifica ni la corrige en seis meses, se activa una auditoría retributiva conjunta con los representantes de los trabajadores.

Bizneo HR permite construir un árbol de puestos con bandas salariales por nivel, hacer seguimiento del compa-ratio por empleado y simular incrementos integrando variables de desempeño, potencial y tiempo desde la última revisión para que cada decisión retributiva se base en criterios objetivos y documentados.
6. Documentar, comunicar y revisar periódicamente
La VPT debe quedar documentada como parte del plan de igualdad y la auditoría retributiva. La documentación incluye los factores utilizados, las ponderaciones aplicadas, las puntuaciones de cada puesto y la justificación de las bandas salariales resultantes.
Comunicar los criterios de valoración a la plantilla genera transparencia y confianza. La Directiva no obliga a revelar salarios individuales, sino los criterios objetivos con los que se fijan y evolucionan. Una base de conocimiento interna que recoja la política retributiva, los rangos salariales por categoría y los criterios de progresión permite que cualquier empleado consulte esta información de forma autónoma sin que RR. HH. tenga que responder solicitudes una a una.
Errores habituales en la valoración de puestos de trabajo
La VPT pierde su valor como herramienta de equidad y cumplimiento normativo cuando se cometen errores en el diseño o la ejecución del proceso. Estos son los más frecuentes:
- Valorar a la persona en lugar del puesto. El rendimiento, la antigüedad o la formación del empleado que ocupa el puesto no deben influir en la valoración. Dos personas con perfiles distintos pueden ocupar el mismo puesto: su valor es idéntico independientemente de quién lo desempeñe.
- Usar un solo método para toda la organización. Una empresa con perfiles operativos e intelectuales muy distintos puede necesitar combinar un método cuantitativo para los puestos técnicos con uno más sencillo para los administrativos. Forzar un único método genera distorsiones.
- No actualizar la valoración cuando las funciones cambian. Un puesto que asume nuevas responsabilidades tras una reestructuración mantiene la puntuación antigua hasta que alguien lo revisa. Esa brecha entre el valor real y el valor documentado es exactamente lo que detecta una auditoría retributiva.
- Ignorar la perspectiva de género en los factores. Ponderar el esfuerzo físico por encima del esfuerzo emocional o la responsabilidad sobre personas por debajo de la responsabilidad sobre presupuesto puede infravalorar sistemáticamente puestos ocupados mayoritariamente por mujeres. La Directiva Europea exige que los criterios sean neutros al género.
- No negociar la ponderación con la representación legal. Las empresas con plan de igualdad están obligadas a consensuar los criterios de la VPT con los representantes de los trabajadores. Una valoración impuesta unilateralmente puede ser impugnada.
- Construir bandas salariales sin datos de mercado externo. La equidad interna es necesaria pero insuficiente. Si las bandas están por debajo del mercado, la empresa perderá talento. Si están por encima sin justificación, el coste salarial se desborda.
Herramientas para gestionar la valoración de puestos de trabajo
Gestionar una VPT con hojas de cálculo es viable para pequeñas empresas. Con 200 empleados, se convierte en un proceso frágil donde cada cambio de funciones, cada nueva contratación o cada reestructuración obliga a recalcular manualmente puntuaciones, revisar bandas y actualizar documentación que debe resistir una auditoría.
Una suite integral de RR. HH. que centralice la descripción de puestos, la evaluación por competencias y los informes retributivos en un mismo sistema elimina la dispersión de datos y garantiza que la VPT se mantiene actualizada sin duplicar el trabajo del equipo de recursos humanos.
Bizneo HR permite al equipo de RR. HH. gestionar el ciclo completo de la VPT en una sola plataforma, desde la descripción del puesto hasta la construcción de bandas salariales. Las inequidades retributivas se detectan en el momento en que se producen y cada decisión salarial queda documentada con los criterios objetivos que exige la normativa, sin tener que recopilar datos de múltiples sistemas cada vez que cambia una función o se acerca una auditoría.


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