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Gestión del talento

5 factores que influyen en la satisfacción laboral

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El rendimiento de los empleados resulta directamente proporcional a su satisfacción laboral

Conseguir la satisfacción laboral de la plantilla de una empresa es quizás una de las labores más complicadas y también más importantes de un departamento de Recursos Humanos. Sin embargo, el grado de complacencia de los empleados con la organización influye directamente sobre la productividad. Veamos cómo y qué factores pueden acabar determinándola.

Satisfacción laboral: qué es

Podemos definir la satisfacción laboral como el sentimiento, el estado emocional del trabajador respecto de la empresa y de las labores que realiza en ella.

Se trata de una percepción subjetiva positiva fruto, principalmente, de la experiencia del empleado, pero también de otras cuestiones que abordaremos más adelante. De hecho, el reto de la compañía es lograr que esa satisfacción laboral dependa de cuestiones tangibles, racionales.

Si observamos la cuestión desde un punto de vista más amplio, la necesidad de bienestar laboral se superpone a la motivación humana en general. Si tuviéramos en cuenta la pirámide de las necesidades de Maslow, en la base encontraríamos la seguridad laboral y en la pertenencia a una organización sólida.

A medio camino situaríamos el éxito en los resultados y el reconocimiento, así como el sentimiento de pertenencia a la empresa. En la cúspide se encontraría la auto-realización, o casi lo mismo: la satisfacción laboral.

La importancia de la satisfacción laboral

La satisfacción laboral no solo es una de las garantías del bienestar laboral de los trabajadores, sino que repercute en la productividad y el rendimiento. Un empleado contento rendirá más y estará más comprometido con la organización, mientras que uno que no lo esté generará todo lo contrario.

Además de en la productividad, la satisfacción laboral también se refleja en la rotación de la plantilla, la fuga de talento o retención, y el absentismo.

Satisfacción laboral y motivación

Si bien hemos dedicado todo un artículo a la motivación laboral, no podemos dejar de comentar que la satisfacción laboral se encuentra estrechamente ligada a ella. Es decir, un empleado motivado será también un empleado más satisfecho –por regla general–.

La satisfacción, sin embargo tiene más que ver con el grado de complacencia del empleado en general, mientras que la motivación esta relacionada con su acicate, con ese aliciente y afán de superación para seguir mejorando o para conseguir los objetivos que se ha marcado (por ejemplo).

5 factores que influyen en la satisfacción laboral

Existen muchos factores que repercuten en la satisfacción laboral. Sin embargo, podemos resumirlos en cinco grandes bloques. Se trata del clima laboral, de la adecuación del puesto, de las posibilidades de crecimiento dentro de la empresa, de la cultura organizacional y de las características propias de cada empleado. Pero centrémonos en cada uno de ellos con más detalle.

El clima laboral influye en la satisfacción laboral

Cuando hablamos de cómo influye el clima laboral de la empresa en la satisfacción laboral de los trabajadores estamos contemplando varios factores: desde las relaciones interpersonales del empleado con el resto de sus compañeros, hasta la percepción económica que tiene de la entidad, entre otras muchas cuestiones.

Y es que incluso las condiciones físicas de la oficina, si se trata de un lugar grande, viejo o nuevo, si está bien iluminado, etcétera; pueden influir en cómo de cómodo se siente el trabajador. Se trata de una cuestión importantísima y que repercute directamente en los resultados de negocio. Es decir, un clima laboral positivo fomentará la consecución de objetivos, mientras que uno malo puede hasta derivar en pérdidas para la empresa.

Tener un buen ambiente de trabajo, por lo tanto, afecta de manera directa a lo satisfecho que acude el empleado a su puesto cada día, e incluso a cómo desarrolla sus labores, más o menos motivado. Para conocerlo podemos servirnos de las encuestas de clima laboral, un recurso que es posible optimizar de la mano de Bizneo HR.

En nuestro post sobre clima laboral te contamos cuáles son las variables que influyen sobre esta cuestión, y las mejores técnicas para favorecer un ambiente positivo en la oficina.

La cultura de la organización, clave en la satisfacción laboral

La cultura de la organización también influye en la satisfacción laboral de los empleados. La idea es que la empresa cuente con unas políticas y una cultura organizacional de la que se sientan orgullosos y con la que se identifiquen. Un punto que incrementará su sentimiento de realización personal y que incluso puede ayudar a convertirles en embajadores de marca.

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Estamos hablando del Employer Branding, de obtener candidatos espontáneos que acudan a nosotros por nuestra imagen de marca empleadora. Unos talentos que, además, vendrán motivados y, probablemente, se adecuen más a los valores de nuestra entidad. Además, una de las mejores formas de crear Employer Branding es que nuestros propios empleados nos recomienden, de manera que su satisfacción laboral será clave.

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El puesto y la satisfacción laboral

Otro punto clave para garantizar la satisfacción laboral del empleado es que el puesto en sí mismo debe ser acorde a los conocimientos del trabajador, a su experiencia y habilidades personales. Por ejemplo, un empleado desaprovechado es un potencial empleado descontento.

Además debe estar correctamente retribuido -teniendo en cuenta el mercado, la carga de trabajo, las responsabilidades, las personas que tiene a cargo, la experiencia, etcétera–. En caso contrario pueden generarse insatisfacciones y otro tipo de problemas como el síndrome de Burnout o síndrome del trabajador quemado.

Las posibilidades de crecimiento

Las posibilidades de crecimiento dentro de la empresa es otro aspecto que condiciona la satisfacción laboral. Es decir, si el trabajador sabe que ha tocado techo, que no puede seguir desarrollándose dentro de su compañía, es probable que busque otro empleo y acabe marchándose.

Aquí es muy importante promover planes de crecimiento interno y de formación para mejorar la satisfacción laboral. Además, se trata de una manera muy interesante de captar y detectar talento interno, que beneficia a ambas partes.

El estrés, enemigo de la satisfacción laboral

El estrés es un factor que afecta negativamente a la satisfacción laboral. Si bien fijar unos objetivos competitivos es importante y ayuda a motivar, si nos excedemos podemos generar todo lo contrario. Esto también está relacionado en cómo se toma cada empleado la carga de trabajo y el empleo en sí mismo. En definitiva dos cuestiones que tienen mucho que ver con cómo es y con su personalidad.

Cómo medir la satisfacción laboral

Medir la satisfacción laboral de manera regular es imprescindible para conocer en qué estado se encuentran nuestros trabajadores. Para ello podemos utilizar una encuesta de clima laboral como la que ofrece la el software de encuestas de Bizneo HR. Esta herramienta cuenta con una serie de ventajas notables. A saber:

  • Obtener ágilmente datos sobre la satisfacción laboral de los empleados.
  • Mejorar la toma de decisiones.
  • Ayudar a los equipos a medir sus acciones.
  • Desarrollar una cultura de opinión y de mejora.
  • Detectar problemas.
  • Detectar necesidades de formación.
  • Reforzar los procesos necesarios.
  • Valorar iniciativas y beneficios.
  • Generar informes.
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Tips para mejorar la satisfacción laboral

Dicho lo cual, existen una serie de tips que podemos poner en marcha para mejorar la satisfacción laboral de nuestros empleados (y que responden en gran medida a los factores descritos en el punto anterior.

  • Establece canales de comunicación: que sean adecuados y que garanticen una comunicación horizontal. Es una de las mejores maneras de que los empleados se sientan escuchados.
  • flexible: en cuanto a las retribuciones –con sistemas de incentivos, por ejemplo–, con los horarios y con las políticas de conciliación. La flexibilidad también tiene que ver con cómo nos adaptamos al mercado y a las necesidades que se van generando dentro de la compañía.
  • Promueve las buenas relaciones personales: entre los diferentes miembros, equipos, etcétera. Establecer un día al mes para irse a tomar algo, organizar actividades de teambuilding, etcétera es fácil, no requiere de demasiado tiempo y conlleva múltiples beneficios.
  • transparente: acerca de la rentabilidad de la compañía y asegúrate de que los trabajadores se sienten seguros.
  • Proporciona nuevas oportunidades: de formación, crecimiento y más.
  • Reconoce a tus empleados: públicamente. Y corrígeles en privado. Se trata de una premisa básica para mejorar la satisfacción laboral de tu plantilla.

Más allá de los incentivos para lograr la satisfacción laboral

Durante los últimos años, algunos estudios han analizado cómo incrementar la satisfacción laboral de los trabajadores debe ir más allá de los premios materiales, los bonos o incentivos. Es decir, han dado un paso más y una vuelta de tuerca al modelo tradicional de recompensas tangibles. ¿El motivo? Que este modelo podría acabar siendo contraproducente.

De hecho, algunos expertos apuntan a que si una persona realiza una tarea por razones de motivación intrínseca –o sea porque la considera interesante en sí misma– y comienza a recibir una gratificación, su grado de motivación intrínseca baja.

La tendencia ahora es favorecer un grado de autonomía, competencia y vínculo con la empresa que responda a las necesidades del trabajador y de la compañía. Esta teoría cuenta la cantidad pero también la calidad o tipo de satisfacción laboral.

En cuanto a la autonomía, se refiere a la capacidad que permite a los trabajadores actuar con sentido de la decisión, voluntad propia y autodeterminación. No obstante no tiene que confundirse con la independencia, pues una persona puede ser autónoma pero a su vez depender de un responsable de equipo.

La competencia, por su parte, tiene que ver con el grado de confianza en las habilidades que se tienen para realizar la tarea. Y el vínculo con la relación que se establezca entre trabajador y organización.

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