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Cómo afrontar el primer día de trabajo de un empleado

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El primer día de un trabajador en nuestra empresa es clave para determinar su relación con la compañía durante su recorrido labora. Razón de más para cuidarlo.

Cuando decidimos incorporar un nuevo miembro a nuestra plantilla debemos facilitar al máximo su primer día de trabajo. ¿El objetivo? Evitar los costes asociados a una mala contratación, así como el ghosting laboral. Este se produce cuando, por ejemplo, el empleado "desaparece" sin previo aviso.

Por desgracia, la tasa de abandono en los primeros 45 días en las empresas españolas es de un 22%. ¿Cómo evitarlo y asegurar que las nuevas contrataciones perduren en la empresa?

El primer día de trabajo, clave

Según el estudio Support, Undermining, and Newcomer Socialization: Fitting in During the First 90 Days realizado por la revista estadounidense “Academy of Management Journal” en 2013, hasta el 4% de los nuevos empleados abandona tras el primer día.

Por lo tanto, el apoyo durante estas primeras jornadas puede tener una gran trascendencia, sin tener en cuenta si el comportamiento se corrige o no más adelante.

Lo importante es crear una atmósfera acogedora desde el momento en el que el nuevo empleado entra en nuestra empresa. Pero esta labor no es solo de Recursos Humanos, sino que directivos y compañeros deben estar formados y saber cómo dar la bienvenida a los nuevos miembros del equipo.

Aunque es importante la atmósfera laboral y la bienvenida de la plantilla, es fundamental que se le proporcionen documentos para comprender el funcionamiento de la empresa, cómo es el negocio y, al mismo tiempo, se le explique el funcionamiento de las herramientas y recursos que va a necesitar. Hablamos de onboarding.

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Gracias a su implementación podrás incorporar y entrenar nuevos empleados con menos esfuerzo y reduciendo errores y costes.

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La importancia de un buen onboarding el primer día de trabajo

El onboarding o el proceso de incorporación de nuevos empleados es un procedimiento creado con la finalidad de apoyar a los trabajadores durante su integración en la empresa para que esta sea exitosa. Lo ideal no es que resuma el primer día de trabajo, sino que se trate de un proceso a medio y largo plazo que abarque hasta varios meses después de la incorporación del empleado.

A pesar de lo similar de los conceptos, no debemos confundir el onboarding con la inducción. La inducción tiene un fin formativo y, como tal, es breve. Mientras que el proceso de onboarding alude más a la integración y por lo tanto es necesario que se extienda durante un periodo de tiempo más alargado.

La segunda diferencia fundamental entre ambos conceptos es que la inducción tiene un carácter unidireccional ya que es la empresa la que proporciona una formación objetiva al trabajador.

Por el contrario, el onboarding debe ser un proceso donde ambas partes dialogan e interaccionan para diseñar un plan de integración que se adecue a los requerimientos del carácter del empleado y de la filosofía de la empresa.

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Beneficios del onboarding

  • Mejora la transmisión y comprensión de los valores corporativos.
  • El trabajador comienza a ser rentable antes.
  • El índice de rotación disminuye drásticamente.
  • El ambiente laboral mejora.
  • Las dudas y los malentendidos disminuyen gracias al diálogo y la comunicación.
  • La empresa mejora notablemente su imagen de marca empleadora.
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Tips para garantizar un buen primer día de trabajo

Antes siquiera de la incorporación, debemos empezar a trabajar en la integración del trabajador.

Pautas para asegurar un buen primer día de trabajo

En primer lugar, es imperante que algunos días antes del primer día de trabajo, contactemos con el trabajador para darle algunas pautas de cara a su incorporación.

Algunas indicaciones mínimas recomendables son enviar un correo electrónico de bienvenida, algún tipo de instrucciones básicas sobre la distribución de la oficina o, como mínimo, un mapa que le dé indicaciones al nuevo empleado sobre cómo llegar a la empresa y qué medio de transporte puede utilizar.

Presentar al equipo y la metodología

Una vez que ya ha llegado la fecha de integración en el equipo, debemos asegurarnos de presentar al trabajador al que será su equipo durante su estancia en la empresa. Es bueno que, durante las primeras horas, se deje bajo la instrucción de sus compañeros, de forma que pueda darse a conocer y entender cómo funciona su departamento.

Las próximas horas, las debe pasar recorriendo las instalaciones y conociendo al resto del personal, acompañado siempre de un trabajador senior que le muestre en detalle la metodología de trabajo y dé algunos tips útiles para su desempeño laboral.

Preocuparse por su llegada a la empresa

Los días siguientes a la incorporación son de suma importancia pues, el nuevo trabajador puede sentirse perdido tras un primer día de trabajo en el que se le dieron todas las indicaciones necesarias. Mientras que se da la integración social en el grupo de trabajo, en importante mantener el contacto con el empleado e incluso forzar un poco la interacción.

El personal de Recursos Humanos y los responsables de su equipo deben preguntar al nuevo empleado si se encuentra cómodo, si el puesto cumple sus expectativas y cómo se siente en el nuevo ambiente.

Este tipo de interacciones breves hacen que el sujeto se sienta respaldado y valorado, lo que hará que todo el proceso de integración, pese a ser difícil, fluya lo mejor posible para ambas partes.

Plan de actuación para un primer día de trabajo

Para facilitar una integración exitosa durante le primer día de trabajo, existen dos dinámicas que podemos aplicar y que nos ayudaran con el proceso.

Dinámica de las manías

Para este juego debemos contar con todo el equipo y un moderador que será quien guíe la práctica. Así, colocaremos a todas las personas en un círculo y cada uno de ellos escribirá en un papel dos características que lo identifiquen y una manía distintiva. El moderador debe recoger todos los papeles y mezclarlos.

Así, un voluntario extraerá una a una las papeletas y hará una representación muda de las características que aparecen en cada papel.

El resto del grupo debe adivinar a quién corresponde cada rasgo y, la persona que lo haya escrito tendrá la oportunidad de explicar un poco más a fondo por qué ha querido compartir estos rasgos con sus compañeros de qué forma lo identifican.

Dinámica de la telaraña

Esta práctica es muy útil para aquellos equipos en los que se han incorporado varias personas a la vez pues es una forma original y divertida para conseguir que todos se conozcan un poco mejor.

La idea es que exista un moderador que debe colocar todas las personas participantes en un círculo. El moderador tomará un ovillo de lana y se atará un cabo a la mano.

A continuación, se presentará, diciendo su nombre y su puesto, puede también dar detalles sobre sus aficiones y su personalidad, así como un dato curioso. Lanzará entonces el ovillo a un compañero que, de nuevo, se lo atará a la mano y se presentará. El proceso de debe repetir hasta que todos los participantes estén unidos por el hilo, que debe formar una especie de telaraña de lana. 

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