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¿Qué es un rol de trabajo y qué tipos existen?

El equipo de una organización se compone de diferentes roles de trabajo que debemos conocer a la hora de mejorar la productividad de una empresa.

En el seno de cualquier empresa, un equipo se compone, en principio, de un grupo de personas en el que cada una desempeña una determinada función. Sin embargo, muchas veces es necesario ir más allá para entender que el rol de trabajo es algo más que una determinada función.

Para todo aquel que desconozca qué es un rol de trabajo, este consiste en un concepto que comprende las tareas específicas a realizar en un entorno laboral a fin de asegurar la productividad y resultados del resto del equipo.

Entre los muchos beneficios del rol de trabajo se cuentan la comprensión de la propia identidad de la empresa, potenciar los puntos fuertes y débiles de cada empleado a fin de confeccionar el rol perfecto para cada trabajador o, en definitiva, un trabajo mucho más eficaz basado en la comunicación, la productividad y la eficiencia.

Objetivos que debemos cumplir a través de las 3 categorías identificadas dentro de los roles de trabajo:

  • Rol de acción: se trata de la persona que impulsa y finaliza una tarea.
  • Rol social: el encargado de coordinar el equipo e investigar los recursos.
  • Rol mental: el experto y cerebro de la operación.

A partir de estos 3 patrones, se establecen los siguientes tipos de rol de trabajo:

Cerebro: uno de los roles de trabajo más importantes, el creativo se encarga de aportar la creatividad y potencial, si bien se le resisten las habilidades comunicativas.

Monitor evaluador: es el juez, la persona que se encarga de aportar lógica y coherencia al trabajo y equipo. Un rol de trabajo necesario a pesar de su falta de iniciativa.

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Coordinador: este rol se centra, principalmente, en cumplir los objetivos de la empresa mediante la correcta motivación y gestión del equipo humano de la misma. Suele ser vista como una figura eficaz pero muy impersonal.

Investigador de recursos: se trata de aquella persona que aporta nuevos conocimientos extraídos tras arduas investigaciones al seno de una empresa. Tienden a ser entusiastas a pesar de no desarrollar bien las ideas que presentan.

Implementador: es la persona que se encarga de implantar las estrategias, de convertir las ideas en acciones para el equipo humano.

Finalizador: suele ser aquella persona que revisa y perfecto filtro a la hora de confirmar los estándares de calidad de una empresa. Rol de trabajo infravalorado pero imprescindible.

Cohesionador: el empático del grupo humano y encargado de aportar el aspecto emocional.

Impulsor: como su nombre indica, nunca baja la guardia y se encarga de mantener la mecha encendida en cualquier equipo.

Especialista: el experto en una materia (que no en todas). Algo así como un oráculo que a veces puede resultar demasiado extenso.

¿Y tú? ¿En qué rol de trabajo crees que encajas mejor?

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